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Vecinos de Minga Guazú denuncian caos y destrucción por depósitos ilegales de materiales

2025-12-22
Vecinos de Minga Guazú denuncian caos y destrucción por depósitos ilegales de materiales

La Municipalidad de Minga Guazú enfrenta una denuncia formal y contundente de vecinos de la avenida Padre Enrique Bobadilla, quienes están hartos de la inacción municipal frente al caos generado por la empresa “Materiales de Construcción Don Pedro”.

En una nota dirigida al intendente Diego Amílcar Ríos, con copia al Juzgado de Faltas y la Junta Municipal, los pobladores exponen una situación que califican de insostenible, peligrosa y dañina, responsabilizando también a la arquitecta Erika Rojas.

Según la denuncia, la empresa opera tres depósitos en una misma cuadra, generando un movimiento constante de camiones que superan los 36.000 kilos. Este tráfico descontrolado ha provocado la destrucción progresiva de la calle empedrada, fisuras en viviendas y un caos permanente. “Todo lo que teníamos de lindo ya destruyeron”, expresaron los denunciantes, señalando que ninguna familia trabajadora puede afrontar reparaciones mes a mes por daños ajenos.

El peligro es aún más grave para peatones, niños y familias, especialmente en horarios de entrada y salida del Colegio y Escuela Padre Guido Coronel. Camiones mal estacionados, en doble fila, bloquean veredas y accesos a viviendas, reduciendo peligrosamente el espacio de circulación. Los vecinos advierten que es una “bomba de tiempo” y que un accidente grave puede ocurrir en cualquier momento.

La denuncia también revela que estos depósitos no cuentan con habilitación municipal ni estudio de impacto ambiental, requisito clave para este tipo de actividad. Además, en días de lluvia, la empresa llena de barro la avenida, volviéndola intransitable, y utiliza el lugar como lavadero de camiones, mientras que muros y espacios de vecinos son usados como sanitarios, generando olores nauseabundos.

Los vecinos responsabilizan directamente a la propietaria, Ña Obdulia, y exigen una intervención urgente de la Municipalidad, con controles, sanciones y una solución definitiva. “Si todo esto no es motivo suficiente para que los dueños tomen conciencia, entonces los habitantes del barrio tendremos que tomar otras medidas. No nos vamos a callar”, afirmaron con firmeza, dejando en evidencia la indolencia municipal y el desprecio hacia la calidad de vida de los ciudadanos.