Piden la cabeza de cuestionado funcionario denunciado por violento y coimero

Se trata de Osvaldo Caríssimo quien ya había sido denunciado ante el Ministerio Público por cohecho pasivo agravado tras ser grabado en vídeo recibiendo 3 millones de coima de un trabajador brasileño. El funcionario había sido trasladado de la capital departamental tras este escándalo y pese a las pruebas presentadas en su contra por el denunciante, la fiscalía no avanzó en la investigación para sancionarle con todo el peso de la ley. El funcionario también tuvo problemas de violencia familiar en San Pedro del Paraná y casi fue ejecutado por propios familiares después de pasarse en insultos en una discusión por la posesión de una propiedad según los antecedentes.
En su triste foja de servicios figura también la denuncia de paseros de Encarnación por malos tratos y por su angurria a la hora de las coimas. Carissimo también fue denunciado por sus propios compañeros de la capital de Itapúa por supuestamente intentar quedarse con parte de los casi mil millones de guaraníes en diferentes monedas, incautados a un ciudadano boliviano en esa frontera.
Según fuentes, Caríssimo utilizó la influencia de sus contactos para volver con todo en la cabecera del puente y seguir haciendo de las suyas. De acuerdo a los datos, el funcionario se pasa exigiendo montos siderales a paseros para dejarles ingresar cualquier tipo de mercaderías desde territorio brasileño. Ya fue reprendido en repetidas ocasiones por sus propios compañeros de trabajo, pero su insaciable obstinación por lo ajeno le despoja de cualquier razonamiento. Su presencia en la zona de resguardos causa malestar en propios y extraños ya que “solo busca llenar sus bolsillos con coimas y sus exigencias son muy pesadas», se quejan sus víctimas. “Ya no podemos trabajar de él” se quejó un comerciante al tiempo de pedir su traslado . La fiscalía le investiga por su presunta participación en una brutal agresión a paseros meses atrás pero llamativamente las diligencias se realizan a pasos de tortuga en la unidad fiscal de Osvaldo Zaracho. La pregunta que surge es ¿Cómo es posible que un funcionario con semejantes antecedentes siga liderando un equipo de fiscalización aduanera en uno de los puntos más sensibles del país?.
El gerente de Aduanas y el director de ingresos tributarios deberían tomar cartas en el asunto y sacar de circulación a este personaje que con sus actos daña terriblemente la imagen de la institución.