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Lomas de oro de Prieto: un escandaloso negociado que ya está destruido

Lomas de oro de Prieto: un escandaloso negociado que ya está destruido
pos-ultimas

Las llamadas lomas de oro, una de las obras faraónicas del exintendente destituido Miguel Prieto Vallejos, se erigen hoy como el monumento más obsceno a la corrupción en Ciudad del Este. Adjudicadas por la obscena suma de G. 1.100 millones al asadero y operador político de Prieto, Elvio Mareco Barrientos de MB Construcciones, estas estructuras nunca se terminaron, jamás se inauguraron y hoy yacen, en su mayoría, completamente destruidas. Un hecho que cualquier ciudadano puede constatar, especialmente frente al Hospital de la Fundación Tesai, donde una lomada pagada con dinero público simplemente no existe.

El contrato 51/2024, firmado por la camarilla prietista, es la prueba documental de este saqueo. Pero lo más vergonzoso es la complicidad servil de una Junta Municipal obtusa, donde concejales rastreros como Alison Anisimoff —quien hizo ruido al inicio y luego se calló ante el desastre—, Víctor ‘Viático’ Torales, Óscar ‘Café’ González, Sebastián Martínez y Valeria Romero avalaron este negociado. Y la mancha se extiende hasta el actual intendente, Dani Pereira Mujica

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La obra no solo es un despilfarro, sino un peligro público. Las finas láminas de metal que supuestamente conforman los reductores de velocidad y franjas peatonales están mal sujetas, se doblan, se levantan y ya han desaparecido en muchos puntos. Constituyen una amenaza real, especialmente para los escolares, como los del colegio San Esteban, donde estudia el hijo de la propia concejal Anisimoff. La propaganda del Clan Prieto sobre ‘seguridad’ se desmorona ante esta chapuza criminal.

Frente a esta evidencia irrefutable, la inacción del Ministerio Público es cómplice. La denuncia documentada fue cajoneada, permitiendo que la impunidad se consolide. Mientras, el pueblo esteño sigue pagando con su plata estos monumentos a la indecencia, que hoy no sirven para nada más que para recordar, a las claras, cómo se vacían las arcas municipales entre amigos, asaderos y una clase política servil y rastrera.