Denuncian plan de vaciamiento de fondos jubilatorios del IPS en complicidad con banca amiga

Una peligrosa maniobra de vaciamiento de las arcas del Instituto de Previsión Social (IPS) estaría en marcha, según una contundente denuncia del gremio de asegurados. En un comunicado que destila indignación, el colectivo advierte sobre «gravísimos hechos» que, en conjunto, configurarían un plan sistemático para desfalcar los fondos jubilatorios, gran parte de los cuales pertenecen a los trabajadores paraguayos. La situación es tan escandalosa que evoca los oscuros recuerdos de la década de los 90, cuando el IPS fue víctima de un robo de más de 900 millones de dólares.
El epicentro de la denuncia apunta a una violación flagrante del artículo 30 de la Ley General de Bancos, que prohíbe a las entidades financieras repartir ganancias sin contar con la liquidez suficiente. Según el gremio, el Banco Central del Paraguay (BCP) se estaría prestando a este juego sucio para favorecer a ueno bank, calificado como el «banco amigo» del presidente de la República. La entidad financiera arrastra una deuda incobrable de 300 millones de dólares, diferida de manera irregular a 20 años, lo que la dejaría en una quiebra técnica si se restara ese monto. «No se pueden repartir utilidades que no existen. Lo grave es que gran parte de esa plata es nuestra», claman los asegurados.
A esta acusación se suma otra aún más reveladora: el IPS habría modificado su reglamentación para la adjudicación de fondos previsionales, priorizando criterios de rentabilidad débiles sobre la seguridad. El resultado de esta «modificación reglamentaria» fue una nueva adjudicación de 13 millones de dólares en Certificados de Depósito de Ahorro (CDA) a favor de ueno bank. El diputado Mauricio Espínola y el senador Rafael Filizzola han sido voces críticas en este escándalo, donde un solo banco manejaría 780 millones de dólares de fondos públicos, según Filizzola, en un sistema donde el IPS tiene invertidos 2.400 millones de dólares en total.
Frente a las acusaciones, el presidente de ueno bank, Juan Manuel Gustale, salió a la defensa a través de redes sociales. El ejecutivo aseguró que, tras una reciente asamblea de accionistas, el banco ha estado capitalizando sus resultados desde 2021 y mantendrá la política de no distribuir dividendos para fortalecer su patrimonio. Además, destacó que, desde la fusión con Visión Banco en 2024, se capitalizó la entidad con más de 85 millones de dólares. Sin embargo, estas explicaciones no han calmado los ánimos entre los asegurados, quienes llaman a la movilización inmediata. «Los únicos que podemos frenar este plan de rapiña somos los trabajadores, jubilados y asegurados», concluye el comunicado, en un llamado a la acción que resuena como un grito de alerta ante la indolencia estatal.